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Ser consciente de nuestra esencia y vivir según ella nos hace responsables, felices, estables y más libres

10/ 10/ 07

Meditar, meditar y acercarme a mi esencia, sentir mi corazón me hace vivir con menos miedo y, en consecuencia, más libre.

Si estoy inestable, si el caos y el ruido están en mi interior, la iteración cotidiana con la vida, con los demás, con las oportunidades, con los proyectos se me hace muy difícil. El miedo, la incertidumbre natural que acompaña a la vida, cuando se vive con intensidad, se me hace imposible. Entonces reacciono poniendo control, cerrándome a la vida, organizándola excesivamente, no exponiéndome…. Ilusión, fantasía, nadie puede crear un mundo a su medida, controlar lo que pasa, nadie que quiera disfrutar de la sensación de estar vivo.

Meditar ha sido y es fundamental para dar quietud a mi alma, para calmar mi mente, para sentirme estable y cercana a mi esencia. Así soy más libre, vivo con más intensidad. Siento dolor, alegría, pasión, preocupación, …. pero me siento estable y feliz.  

Hasta pronto.

Marga. 

¿De qué te disfrazas?

10/ 10/ 07

Vivo y desde pequeña voy haciéndome con creencias, con hábitos.

Estoy tan identificada con lo que me viste, con mis aderezos que apenas si sé quién soy, qué soy, qué soy en esencia, qué me soporta, qué deseo, qué sueño, qué espero,….

…. Y empiezo a meditar. Cuando consigo meditar de verdad, tomo conciencia de lo que no soy, capas de cebolla que se van cayendo y poco a poco aparece la esencia.

Merece la pena, merece sentir el vacío de despojarse de lo que siempre has creído que eras. No conozco la manera de tomar cociencia de lo que soy sin pasar por  momentos de  vacío al desapegarme de lo que durante años he creído que era, de dejarlo ir…..

Marga.

autoestima o estimación propia (continuación)

27/ 09/ 07

En el mismo encuentro de meditación budista se habló de que no es bueno hacer tanto hincapié en la autoestima o la estimación propia, la percepción de la vida desde uno mismo, nuestros derechos, nuestro poder dificulta la compasión, el amor hacia los demás,……probablemente sea una cuestión semántica sobre lo que cada uno entiende por autoestima pero no estoy muy segura que la ausencia de autoestima no sea también una dificultad.

Mi experiencia vital es que cuanto más me conozco, más me quiero, más estable estoy, más centrada en mí, más fácil me resulta no reaccionar ante lo que hacen los demás, más capacidad tengo de responsabilizarme de mis sentimientos, mis emociones, mis frustraciones y no responder de una manera automática culpando a los demás de ello.

Hace años lei un libro, justo en los días que comenzaba a practicar Kundalini Yoga, que decía que cada uno es responsable de sus sentimientos, que siempre puedes elegir tu respuesta a los estímulos exteriores, que la palabra decepción dirigida a otra persona no tiene lugar, la sensación de sentirse decepcionado hacia alguien es solo responsabilidad de uno mismo…… leyendo este libro, también entendí el concepto de desapego que tan lejano y extraño le resultaba a mi mente occidental, …. pero eso es otro tema.

Yo intento practicar una cosa, cuando en las relaciones con los demás, con las personas que quiero, con mis compañeros de trabajo,… me siento herida, frustrada, maltratada, intento tomarme unos instantes, inhalar y exhalar,…, recuperar la magia de la mente meditativa, sentirme a mi misma como soy, con mis patrones aprendidos de reacción, llena de creencias, de dolores antiguos, vulnerable,… intento asumir la parte de herida, de frustración que es mía, que nada tiene que ver con la actuación del otro, y desde ahí responder.

No es fácil, pero la práctica ayuda mucho. Las relaciones personales  son como un teatro con varios escenarios, uno es lo que ves, lo que se dice, lo que parece que está pasando, pero hay otros muchos escenarios en los que también actuamos nosotros, nuestro ego, nuestros miedos,…. si nos tomamos tiempo para conocer a los demás, observamos, nos observamos, meditamos, seremos más conscientes de todo los que pasa en cada instante, seremos más capaces de vivir cada momento como queremos.

No es nada nuevo, Jesús lo dijo “Ama a los demás como a ti mismo”.

Buenas noches,

Marga.

la autoestima o la estimación propia

26/ 09/ 07

He empezado a asistir a unos encuentros de meditación budista. En el último de ellos, la monja budista que lo dirigía habló sobre la compasión, el agradecimiento hacia los demás como contrapunto de nuestra tendencia a culpar y a estar enfadados con las personas que nos rodean, con el mundo… nos propuso meditar en la siguiente reflexión “cuando naces no tienes nada, no sabes hablar, andar,… y ahora ¿cuánto tienes? ¿de qué eres capaz?… algo te habrán ayudado los demás en este camino, tienes muchas razones para sentirte agradecido”.

En realidad, de lo que quería hablar era de una reflexión que hizo sobre la autoestima o/y la estimación propia……. queda pendiente.

Buen día,

Marga.    

23/ 09/ 07

Hola,

Empiezo esto porque me apetece y porque mi profe del curso de formación de monitores de Kundalini Yoga, Devta (http://devta.wordpress.com/)  me ha animado a hacerlo.

Acabo de ver un video colgado de su blog en el que se propone una meditación para reducir el nivel de stress; un cierto nivel de stress es necesario, nos ayuda a vivir y a cuidarnos, el problema está en el grado de stress con el que estamos viviendo.

Para mi el término stress se refiere a una reacción corporal a determinados estímulos que nos prepara para defendernos antes situaciones “peligrosas”. La eficacia de esta defensa radica en su inmediatez, no viene precedida de un razonamiento o de un análisis. Esta inmediatez, habrá salvado muchas vidas hace muchos años cuando el hombre estaba expuesto a peligros que requerían una alerta y una capacidad de reacción inmediatas.

¿Por qué seguimos usando estos mecanismos? ¿sentimos que en nuestra vida acechan peligros tan grandes como para estar tan alerta, para hacer que nuestro cuerpo reaccione con pánico, con miedo a situaciones cotidianas? ¿tan sensible puede ser el vínculo causa- efecto y tan despropocionada la percepción de peligro que situaciones cotidianas como conducir en un atasco, discutir con nuestro jefe, hablar con nuestra pareja, comprar en el supermercado hagan que el corazón bombee más sangre, las piernas se paralicen, los músculos se tensen, sintamos dolor,….. ?. 

Algo no va bien,

Buena semana,

Marga.